.Técnicas Avanzadas de Construcción del Siku - III

zampoña cromática, de Paco Jiménez


Zampoñas Cromáticas:

Evolución de la Zampoña:

El uso mestizo de la Zampoña ha ido adaptando sus características físicas a las necesidades musicales del contexto en el cual se usaba. Esta influencia ha sido tan determinante que, en el transcurso de los años, ha repercutido en la construcción tradicional prácticamente en un 80 % del zonal Andino. De hecho, el fruto de ésta dramática transformación, ha llegado hasta nuestros días por esa evolución y variación continua en la música popular.

La mayoría de Zampoñas poseen en la actualidad una escala diatónica, y son realmente pocas las que conservan su pentatonía precolombina. Sin embargo no siempre su uso es diatónico y es frecuente escuchar melodías pentatónicas en ellas.

Podríamos dividir en cuatro fases la evolución de éste instrumento, siendo la primera de origen remoto y aún conservada por ciertos pueblos selvícolas, tratándose de Zampoñas rituales de muy pocos tubos; y enclavándose en un origen prehistórico.

La segunda fase es la que generaliza el uso de la pentatonía y que aún se conserva en Zampoñas como los Jula Jula o los Mayzus. Esta fase precolombina es muy difundida, pero ya se tiene presencia de flautas diatónicas que, con el advenimiento de la conquista, se generalizan para adoptar las nuevas melodías.

La tercera fase es la que se desarrolla en la colonia y es la que permanece hasta nuestros días: Zampoñas con escalas diatónicas, cuya mayoría conserva aún la tradicional separación sexual y bipolar, en dos amarros interrelacionados.

Es en el siglo XX cuando se aprecia el nacimiento pujante de una cuarta fase que consiste en cromatizar el instrumento, dotándolo de las alteraciones pertinentes y capacitándolo para la ejecución en diferentes tonalidades o en melodías que necesitan de ciertas variaciones.



Nacimiento del Cromatismo:

Es entonces cuando se empiezan a usar Zampoñas cromáticas y su uso no se ha generalizado aún, probablemente debido a dos factores fundamentales:

Uno es lo restringido del repertorio, que aún es muy minoritario y dependiente de las necesidades musicales, que podríamos clasificar a su vez en tres apartados:

- Obras de compositores

- Obras ajenas al ámbito musical andino

- Obras clásicas o con pretensiones de ésta influencia, tales como óperas, cantatas, piezas instrumentales desde lo clásico hasta lo electroacústico.

El segundo factor estriba en que no existe una estandarización en la construcción de la Zampoña cromática, y ello es debido a que los intentos constructivos, la mayoría muy ingeniosos, responden siempre a una necesidad particular, pues la mayoría de los encargos parten de los propios músicos que requieren dichas propiedades. Curiosamente cada cual se encuentra más o menos cómodo ejecutando tal o cual modelo, y se podría afirmar que no se llegará a una estandarización que culmine con un solo modelo, sino que las diferentes Zampoñas cromáticas sobrevivirán en paralelo, mientras sus intérpretes las necesiten, y otras caerán en el olvido por su desuso.

El instrumento que directamente más ha influido en la evolución hacia el cromatismo de la Zampoña , ha sido el Piano. De hecho porque la música que más ha necesitado dichas alteraciones ha sido la clásica, y porque representa visualmente las teclas negras.

Así tendremos a un modelo de Zampoña que será la imitación de dicho teclado, pero no ha bastado ésta emulación, ya que los modelos existentes son múltiples y variados.

Aquí pretendo presentar las diferentes y principales opciones que hay en éste mundillo.



Las Zampoñas Cromáticas:

Fundamentalmente se pueden dividir en 2 clases que dependen de las hileras de tubos que necesiten para desarrollar su escala principal y que suele ser natural. Generalmente las alteraciones ( sostenidos o bemoles ) se colocan según la necesidad de algunos músicos, de conservar la construcción tradicional bipolar.

Podríamos llamar Antaras a las Zampoñas de una sóla hilera, y Siku a las Zampoñas de dos hileras. Digo podríamos, ya que en el mundillo musical urbano se relaciona de ésta forma , mientras que dicha definición se difumina en lo rural ya que se refieren al mismo instrumento en diferentes idiomas. ( Esto también puede obedecer a que la definición Quechua de Antara está muy ligada a la generalización de las Zampoñas de una sola hilera en el zonal peruano, mientras que en el boliviano Aymara abundan más las de doble hilera).

Las hileras totales que visualmente uno puede observar en las Zampoñas cromáticas, pueden ser varias y no existe una relación entre los diferentes modelos, sino que la elección de un número mayor o menor obedece a la comodidad, exigencias o visualización espacial del conjunto del instrumento.

Igualmente la colocación de dichas hileras y el sentido ascendente del instrumento, obedecen a gustos muy personales. Así que dentro de un mismo modelo tendremos diferentes opciones tales como colocar sus notas agudas hacia un lado o al otro, y la hilera principal por encima o por debajo de la hilera de los sostenidos (si tiene sólo una).
Vamos a explorar por lo tanto éste nuevo y excitante concepto con el estudio de los diversos modelos.



Antara Cromática de una hilera total:

Tiene una escala cromática completa y la altura de la nota grave, generalmente DO o FA, determina la tesitura.
Las podemos encontrar de 1, 2, 3 y 4 octavas, siempre dependiendo del tamaño de la flauta, pero lo usual es hallar dos instrumentos principales, uno enfocado a la gama aguda y el otro a la grave.


Antara Cromática de 1 hilera


Putunpusini (1 hilera):

También llamado Doble Cromática es otra creación de Ernesto Cavour Aramayo, excelente charanguista y musicólogo, y fue bautizada, junto al guitarrista Jorge Cuiza, Patunpusini, ya que tiene una estructura tan especial como sofisticada. Posee 24 notas repartidas por cuartos de tono en una hilera. El principal difusor es Reynaldo Vega.



Antara Cromática de 2 hileras:

Este modelo es el que más se parece al teclado del piano ya que sitúa las alteraciones en una hilera y la escala natural en otra. Visualmente se aprecia perfectamente la disposición típica de las "teclas negras" con los "sostenidos" agrupados de a dos y a tres.
Podemos encontrarla con diferentes octavas. Siendo muy difundidos los modelos de 2 a 4 octavas y con comienzo en Do o Fa.



Antara Cromática de 2 hileras


Siku Cromático de 2 hileras:

También llamada Zampoña Cromática de 2 Filas, es una creación de Ernesto Cavour Aramayo,  quien cuenta desarrollara un viejo proyecto a petición de Manuel Bruce, integrante de su grupo en 1988.
Se trata de una Zampoña de 25 notas, con comienzo en DO y que abarca por lo tanto 2 octavas completas, repartiendo alternativamente en los amarros la escala cromática completa.
Existen numerosos músicos que ejecutan y promocionan dicha Zampoña, a destacar Reynaldo Vega (Grupo Wiphala), Carlos Cusicanqui, Miguel Ramírez, Javier Magne, Ernesto Kawamoto, Hiroyazu Okada, Takamosa Segi, Grupo Yawar, etc..
Los primeros artesanos en construirla fueron Gilberth Martinez C. y Reynaldo Vega, de la Peña Naira en La Paz, Bolivia.


Siku Cromático de 2 hileras


Siku Cromático de 3 hileras:

Creación de Gerardo Yánez, es modificación de la llamada popularmente Zampoña Cromática (ver siguiente apartado) ya que ésta "no brinda la lógica disposición musical" (sic.).
Ha sido adoptada, a nivel académico, por el Conservatorio de los Andes de La Paz, Bolivia.



Zampoña Cromática de 3 hileras:

Se trata de un Siku bipolar con tonalidad de Sol mayor y escala de 19 notas, repartidas en dos hileras y nota grave en SOL. El resto de las notas van dispuestas en una hilera adicional que se coloca por encima o por debajo de ésta doble hilera , en un número de 10 alteraciones.
Es una creación de los zampoñeros de la Peña Naira, a destacar Fernando Jiménez, Johnny Bernal, Ramiro Calderón y Víctor Flores.



Zampoña Cromática de 3 hileras


Siku Cromático de 6 hileras:

Partiendo de las familias tradicionales de Zampoñas, el gran musicólogo peruano Américo Valencia Chacón, junto a su equipo de colaboradores de el Taller de Música Hatarisun desarrollaron en 1974 una serie de Zampoñas Cromáticas Bipolares (2 amarros) para uso propio y para el Conjunto Experimental del Conservatorio Nacional de Música, de Lima , Perú.
El modelo de 6 hileras, repartidas en 2 amarros de 3 hileras cada una, siendo la central la portadora de la escala.
En concreto en el modelo Malta comienza en DO, teniendo 22 notas (11 cada hilera) y tonalidad en Sol mayor.
Las hileras de las alteraciones, colocadas una encima y otra debajo de ésta central, poseen también 11 notas. La hilera de arriba es justo medio tono más aguda que la central, y a su vez la de abajo es medio tono más grave (con la excepción de la nota Fa). Tiene por lo tanto un total de 66 notas.


Arca del Siku Bipolar Cromático de 6 hileras, tamaño Malta

Ira del Siku Bipolar Cromático de 6 hileras, tamaño Malta


Siku Cromático de 8 hileras:

Creado también por Américo Valencia Chacón y su equipo.
Es una síntesis de 2 Zampoñas (4 amarros en orden ira 1 - arca 2 - arca 1- ira 2) y se ha bautizado con el nombre de Siku Tetrapolar.
Los dos amarros son iguales, teniendo una doble hilera central de 30 notas, en la tonalidad de Sol mayor y nota grave en SI (modelo Sanja).
Las alteraciones van dispuestas en 2 hileras adicionales, una por encima y otra por debajo de la doble hilera central.
Hay que notar que tanto en el Siku Cromático de 6 hileras como en el de 8 hileras, para sujetar el conjunto de tubos, y en especial en las hileras de alteraciones, se han de incluir una serie de tubos "sordos" que rellenan los huecos y sitúan a los "sonoros" justo en su posición correcta.


Siku Bipolar Cromático de 8 hileras, tamaño Sanja (medio amarro)


Zampoña Cromática Polivalente:

Para completar esta exposición no podía faltar alguna aportación mía que fuera distintiva y funcional. Lógicamente yo también me he encontrado con esa necesidad de ejecutar alteraciones y que he resuelto, más o menos bien, con la adición de algún tubo que me aportase la nota necesaria. A partir de una cierta altura tonal los bemoles se consiguen rebajando la nota más próxima a la deseada, por ejemplo el MI se puede rebajar en MIb, o el FA# en FA natural, claro está con un previo entrenamiento que consiste en tapar aproximadamente medio tubo con el labio inferior e inclinándolo para facilitar la operación. Esta técnica tiene que ser muy precisa ya que se requiere inmediatez en la percepción del sonido, y ya fue abordada en el apartado Los medios Tonos de Técnicas de las notas.

En el Siku los tubos de las hileras inferiores son los más difíciles de ejecutar ya que se crea un conflicto con la hilera superior, mientras que en la Antara no hay mayor problema. Un verdadero maestro en esta operación es Uña Ramos que suele tocar Antaras, y cuya precisión es modélica.

Pero es a partir de un cierto tamaño que dicha operación no es válida, ya que no se consigue ni precisión ni volumen sonoro aceptable. Si las alteraciones necesarias hacen que la tonalidad en la cual está la Zampoña diste bastante de la requerida, es cuando se necesita una polivalencia mayor, de tal forma que el ejecutante posea más libertad de ejecución, que impedimentos.

La Zampoña que yo propongo está pensada para ser adaptable a todo tipo de tonalidades, más que para usar ciertas alteraciones. Una de las soluciones parciales es la de tener diferentes Zampoñas construidas en distintas tonalidades. En este caso con una sóla Zampoña se consiguen todos los tonos.

Probablemente sea la Zampoña, de las presentadas aquí que requiera más trabajo y preparación artesanal, pero si se realiza correctamente proporciona más prestaciones.

Se puede realizar tanto con una sóla hilera, como Antara, que con dos, como Siku. La amplitud de la escala depende exclusivamente de los gustos personales de cada cual, pero yo recomiendo que sea lo más amplia posible, y mínimo de dos octavas.

Una vez que se tienen perfectamente afinados los tubos y montados en uno o dos amarros es cuando se procede a localizar, por octava, los que son necesarios para conseguir las alteraciones.

Hay que preparar entonces unas prolongaciones que encajen perfectamente dentro de cada diámetro, y cuya longitud proporcione exactamente una alteración más grave.

Estas prolongaciones deben ser etiquetadas, ya que cada una está hecha a la medida de su tubo correspondiente.

Además el atado de los tubos a los amarros debe ser tal que permita un cierto deslizamiento para, cuando se coloque dicha prolongación, se pueda bajar hacia abajo y quede en línea de soplo a la par que el resto.

Luego hay que elaborar una tabla de gráficos que indican donde van colocados para cada tonalidad, y que yo proporciono aquí para el modelo elaborado por mí, tanto en formato Antara como Siku :


Escala de la ANTARA CROMÁTICA POLIVALENTE

Escala de la ANTARA CROMÁTICA POLIVALENTE
(notas agudas hacia la izquierda)

 

Escala del SIKU CROMÁTICO POLIVALENTE

Escala del SIKU CROMÁTICO POLIVALENTE
(notas agudas hacia la izquierda)

 

Tablas para las distintas tonalidades de la Antara Cromática Polivalente
(notas agudas hacia la izquierda):

DO mayor

DO mayor

RE bemol Mayor

RE bemol Mayor

RE Mayor

RE Mayor

MI bemol Mayor

MI bemol Mayor

MI Mayor

MI Mayor

FA Mayor

FA Mayor

SOL bemol Mayor

SOL bemol Mayor

SOL Mayor

SOL Mayor

LA bemol Mayor

LA bemol Mayor

LA Mayor

LA Mayor

SI bemol Mayor

SI bemol Mayor

SI Mayor

SI Mayor

Tablas para las distintas tonalidades del Siku Cromático Polivalente
(notas agudas hacia la izquierda):

 

DO Mayor

DO Mayor

 

RE bemol Mayor

RE bemol Mayor

 

RE Mayor

RE Mayor

 

MI bemol Mayor

MI bemol Mayor

 

MI Mayor

MI Mayor

 

FA Mayor

FA Mayor

 

SOL bemol Mayor

SOL bemol Mayor

 

SOL Mayor

SOL Mayor

 

LA bemol Mayor

LA bemol Mayor

 

LA Mayor

LA Mayor

 

SI bemol Mayor

SI bemol Mayor

 

SI Mayor

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