.Cantata Riojana


HÉCTOR DAVID GATICA
RAMÓN NAVARRO

Héctor David Gatica

Ramón Navarro

1985


INTRODUCCIÓN A LA CANTATA

La Rioja es la tierra donde el hombre forma parte del paisaje, parte ineludible del paisaje. Y el perfume agreste, y la policromía vital conforman la conjunción precisa para
la inspiración. La música y la poesía surgen como gracia de Dios, haciendo marco a una historia repleta de hombres y mujeres, heroicos y abnegados, a una historia preñada de hermosos gestos, de idealismo y de coraje.
Esta es la fuente donde abrevan para entregar su talento, Héctor David Gatica, poeta nacido en Los llanos, laureado y reconocido como un gran representativo de las letras nacionales, y Ramón Navarro, cuya estirpe musical y guitarrera, sabe de andar caminos de canto, sangrando coplas, y desgajando vidalas.
He aquí la unidad espiritual que se destila en arte, para hacer nacer una cantata que destila autenticidad, como el viñador y el hachero, como el pirquinero y el cosechador, que se amamantan de la tierra que los vio nacer.
La Rioja es pasado, presente y futuro, y este es el canto que le hacen Gatica y Navarro, dos riojanos de ley.



CANTO FUNDACIONAL DE LA RIOJA


recitado:

20 de mayo de su majestad,
tomo en su nombre posesión de la mañana
del diaguita sin risa, del poleo perfumado.
Arranco el viento para que siempre sea calmo
el Valle del Llacampis y su gente.
Bebo la desolada confianza de la tierra,
reparto el sol y el indio entre los que han venido,
siembro al boleo estos sesenta heroicos apellidos
ellos serán los nombres permanentes del pueblo.

cantado:

Y te fundo,
ciudad de todos los azahares
y te concedo el mando,
puesto de norte a sur
como esos cerros
con todo el poder
de los futuros naranjales,
cuyo alcalde mayor será el aroma.

recitado:

Te dejo aquí una plaza que ya está siendo vieja
Abertura del centro del otoño
hacia un cuento de la historia
Podrán mirarme diariamente por ella,
ver al alférez general de los guanacos
y a mí, Ramírez de Velasco,
primer adelantado de estas leguas hurañas
y a Blas Ponce, con catorce carretas que cargan
la custodia de su nombre.

cantado:

Este Rojas de Oquendo
que atravesó las sales del Atlántico
solamente para escribir un canto
con él han de llegarte las acequias
con él han de llegarte las acequias.

Y te fundo, ciudad de todos los azahares
cuyo alcalde mayor será el aroma.



LA MALOCA

cantado:

Brazos para mi señor el rey
almas para Dios.

recitado:

Capitanes y soldados
a maloquear
que en esta cacería
buena pieza es el salvaje
a quemar las tolderías
para que venga el indio
a levantar templos
a quitarles las tierras
ellos deben cultivar nuestros huertos.

cantado:

¿Señor encomendero
dónde están sus oídos?
En el sumiso suelo
que vamos conquistando
Y en esa gran montaña
que suena como flauta, oh, oh, oh...

¿Señor encomendero
no oye ese gran clamor
que llega hasta La Quiaca?
¿y no ve esas hogueras
que en las cumbres de la noche
llaman a rebelión
llaman a rebelión?

El castigo es el bien
que ha de calmarlos
la muerte general
por todo el Norte y Cuyo.

recitado:

Y entonces marca un alarido en La Rioja
esta rebelión que le ha nacido a América
cacique Coronilla prepara la insolencia de tus crenchas
y a cuatro potros te arrastran por el valle de Antinaco
y a cuatro potros se dividen los puntos cardinales de tus miembros
y componen con ellos la rosa salvaje de los vientos.

cantado:

Cacique Coronilla
por el valle de Antinaco
tu muerte va formando
la rosa de los vientos
la rosa de los vientos.



UN SANTO DE MADERA DE NARANJO

cantado:

Veinte mil indios
braman por el Huaco
avanza el río
con un cauce de flechas
en la puerta del agua
para abrirle canales
de sangre a la venganza.

Los abusos y el miedo
que asoló a Las Tinajas
han fermentado
al azar va la muerte
en la quebrada
que se haga centro
en el corazón de agosto.

recitado:

San Francisco Solano,
o nos salvas de la chusma
o La Rioja fue un cuento.
Instrumento del más alto registro
comparable tan sólo con el trino del ave
ha sonado el violín
¡tan bruto es el indio
que sólo se lo puede detener
con la música!

cantado:

Se apacigua el alzamiento
crece un santo de madera de naranjo
y un niño alcalde indio
la provee de Dios a la ciudad del rey
y un niño alcalde indio
la provee de Dios a la ciudad del rey.



INVOCACIÓN A LAS DIVINIDADES DIAGUITAS

recitado:

Divinidades del diaguita
que encontró Zacarías Agüero Vera
muchos años después
por las altas memorias de la montaña solitaria
huyendo de la llanura profanada.

cantado:

La fecunda Pachamama
de la lengua kakana
La madre de la tierra.

recitado:

La Zapam-Zucum, que orienta con el humo
protectora de los algarrobos
Ella cuida en Vichigasta los niños de las cosecheras.

cantado:

La juguetona y risueña Yacurmana
De Chuquis y la costa del medio
Madre del agua.

recitado:

El veloz Llastay, hijo de la montaña
dios de las manadas y las aves del campo.

cantado:

La tormentosa Huayrapuca,
madre de los vientos
Y adoran el Zonda.

recitado:

El Cachirú que arrebata los ojos
númen maligno, presente a la hora de la muerte.

cantado:

La útil Saramama,
cuidadora de langostas y cuncunas
Diosa patrona del maíz y las conanas.

recitado:

El esquivo Miquilo , con rastro de gallo
robador de niños, genio del mal
que duerme las siestas bajo las higueras
El poderoso Chiqui cuyo templo es el tacú centenario,
númen terrible de la atmósfera,
que corre las nubes y reseca los campos.
Y el Pujllay, alborotador de jóvenes y viejos
divinidad de la alegría que preside la chaya.

cantado:

La fecunda Pachamama
de la lengua kakana
La madre de la tierra.



LAS MADRES ABORÍGENES

cantado:

Las tribus aborígenes
dueñas primeras de la tierra
fueron nuestras madres.

recitado:

Los que vinieron a caballo dijeron:
estas tierras pasan a ser nuestras
y comenzaron a violarlas.

cantado:

Hombres con nombres y apellido
y codicia
los nuevos dueños
mujeres sin nombre ni apellido
ni caricias
nuestras madres, madres indias.

Las madres indias
madres salvajes
solas empezaron a enseñarnos
el amor
por eso amamos
salvajemente
la tierra, la tierra.

Somos la montonera
somos la montonera.



EL REPARTO DEL AGUA

recitado:

Como contestó un chuqueño
¿Está de turno, don?
Turno, nomás, porque agua no hay.

cantado:

Así en el gobierno
de esta amada ciudad
unos pocos con el agua del mando
el resto con el turno nomás.

Y es que gobernar
no es cosa para todos:
hay que tener un apellido
un naranjal
y además estar de turno
y con el agua y el manantial.

recitado:

No puede gobernar quien no consulte largas horas de riego
O quien lo presente al bien del pueblo
Feudos que lleguen hasta los nevados
Para usted don Manuel habrá seis turnos
La vida no alcanza para más
Su hermanos Francisco confórmese con tres riegos.
También hay que abrirle las compuertas
A los feudos que llegan hasta los nevados
Y a estas tres familias más de nobles naranjales
¡Es justicia!

Aquí se acaba el agua,
el resto del pueblo
con el turno nomás
con el turno nomás
con el turno nomás
¡con el turno, nomás!



EL CANTO POPULAR

recitado:

Han pasado tres centurias
y el mentado "Canto al Famatina"
se ha perdido.
Pero aquélla poesía oral
que la transmite el pueblo
saltó de un siglo a otro
de abuelo a abuelo.

"Pobrecita mi provincia
lástima le estoy teniendo,
al ver sus terrenos secos
y en otras partes lloviendo."

cantado:

"Pobrecita mi provincia
Lástima le estoy teniendo
Al ver sus terrenos secos
Y en otras partes lloviendo".

recitado:

Así el viejo romancero español
que cantaban los juglares
enriquecido por los aires de aquí
anda a caballo.
Y en Vinchina se aquerenció la copla.

"Mi sombrero me ha cobrado
el tiempo que me ha servido
yo también le hi de hacer cargo
el sudor que me ha bebido".

cantado:

"Mi sombrero me ha cobrado
el tiempo que me ha servido
yo también le hi de hacer cargo
el sudor que me ha bebido".

recitado:

Hasta allá fue a buscarla Juan Alfonso Carrizo
y la encontró en la boca de los viejos vidaleros
que es la memoria del canto popular
agazapada en las chirleras de la caja
dispuesta a no morir.

"Si coplas faltan señores
por coplas no estén llorando
en mi casa tengo un árbol
con coplas se está ladeando".

cantado:

"Si coplas faltan señores
por coplas no estén llorando
en mi casa tengo un árbol
con coplas se está ladeando
en mi casa tengo un árbol
con coplas se está ladeando".



ODA A LOS CAUDILLOS

La, la, la...

recitado:

Y otra vez el alzamiento del coraje
remolinos de a caballo
los llamaron caudillos
será porque andaban con el pueblo
y el poder en las montas
nunca quietos
siempre en pie de guerra
desalojados de la paz
Sólo en algún campamento de su sueño.
los sorprendió el amor.

cantado:

Nueve provincias son suyas mi general
diga si el pueblo no quiere ser federal.

recitado:

El caudillo llanisto, Juan Facundo Quiroga
viene montando un toro
No es cierto, monta en su nombre
un nombre que inventaron los riojanos
Quiroga se llama los pastores y labriegos
esa gente que de nada es dueña
y que hoy se une en un nombre
por tener juntas sus nadas.

Juan Facundo Quiroga general de los miedos,
parte desde los llanos rumbo a las boleadoras
leguas apasionadas pisa el potro
por comarcas feudales que temen sus patillas.

cantado:

Hombre macho ese Quiroga, ¡qué lo parió!
Se viene solo y parece, ¡ viene un montón!

recitado:

Don Facundo, si usted quiere
le cambiamos La Tablada por sus vientos federales
Don Tigre de los Llanos, acá tiene una bala
se la manda la historia
repártala en su gente.

cantado:

La Rioja por todas partes lo acompañó
Barranca Yaco ha pasado y usted quedó
La Rioja por todas partes lo acompañó.

recitado:

El viento ya sacude un nuevo nombre
se lo buscó en los llanos
y lo lleva repartiendo a la marchanta
Ángel Vicente Peñaloza anda ahí
ese caudillo no anda ni desanda
está por todas partes y no está en ninguna
juega a estar y a no estar.

cantado:

El Chacho puso en el viento su corazón
y el remolino del monte sube su voz.

recitado:

Cuidado, pues, Don Chacho
vienen los coroneles por los llanos
prendiendo fuego al sueño
y a veces se equivocan y nos queman el rancho.
No se ande con esas travesuras
de enlazarle las jinetas al odio
y devolverles prisioneros
que sueltan a volar su nombre
ellos sólo le entregarán silencios.

cantado:

Doña Victoria si quiere cabalgaremos
Y si nos ponen cañones, los toparemos.

recitado:

Ochenta años de vida montonera
defendiendo La Rioja
es más que suficiente
para quedarse en las vidalas
Cuando quiera el degüello
¡Diga nomás ,compadre!

cantado:

Dicen que el Chacho está vivo, ¡tengan cuidao!
No se anden montando en pelo por ese lao
Dicen que el Chacho está vivo, ¡tengan cuidao!

recitado:

Otro caudillo, ejército y proclama
Es Felipe Varela,
con voz de ley y afán americano.
Nadie queda sin rienda
se hace coscoja el valle
todo muy bien planeado
menos la falta de agua
menos el sol riojano
A terminar con ellos en el Pozo de Vargas!
no hay ser allí
¡Mientras haya riojanos, habrá caudillos!

cantado:

Y cuando América avance por la unidad
no habrá más Pozo de Vargas que lamentar.
¡No habrá quien tape este grito de libertad!



VIDALA DEL ÉXODO

recitado:

Los valientes soldados de la guerra
ahora vencidos
ocupan sus caballos de combate
en arriar hacienda ajena
Y han cambiado las lanzas que empleaban
en el enemigo
por el hacha que voltea los árboles
amigos
quedándose más pobres que nunca
Los carros, antes guapos cobradores de huella
dejan llanta y vara en las manos del herrero
para que rompa a golpes de martillo
la ilusión del carrero
Sin leña los fogones, sin monte los hacheros.
Y con la negra mentira del carbón
en la mirada.
En el triste momento de partir
a la hermosa ciudad que los quiere recibir
en sus orillas.



VIDALITA DE LOS CREADORES

recitado:

Don Joaquín, mis montañas
le regalan un valle
Si usted quiere llámele Samay Huasi
"La mirada en el tiempo" se le va
don Arturo Marasso,
se le va por los cerros colorados...
Don Gabino, si yo quiero
seguir su "Caminito", usted dirá:
"y que el tiempo nos mate a los dos"
Alberto Ocampo y Julián Amate
devotamente Chilecito los custodia
Rosarito, de Atiles,
los delantales blancos de su patria
le piden un jardín de amor.
Hay un Ángel riojano
que olvidó las estrellas.
No he dicho aún Víctor María Cáceres
en el telón de su partida
quedó un grito al despojo de la tierra
y un llamado por la vuelta al nido
Honrando la memoria de los ilustres plásticos riojanos
digo su nombre, Guzmán Losa.
Nombro Calíbar, y estoy llamando a un rastreador
Vuelvo a decir Calíbar
y entonces los poetas más ilustres cantan
junto a pintores del mejor pincel.
Convoco el alma de los telares
el rostro alfarero de la raza
y concurren las manos milagrosas
de los grandes artesanos de mi tierra.
Fray Bernardino Gómez
gracias por el Museo Inca Huasi
y Las Padercitas.
Los caminos del suelo argentino
nos acercan su nombre Timoteo Gordillo
y los altos caminos del cielo sobre el Ande
no olvidaron sus alas Vicente Almonacín
Y te saludo, finalmente,
historia de aquí y de allá
y de todo un continente
bastándome decir para tan poco y para tanto:
esta es La Rioja heroica.



SERENATA A LA CIUDAD DE LOS AZAHARES

cantado:

Y volvió la ciudad
a sus plazas tranquilas
hospedando el saludo
en los días apacibles
religiosa y profana.

San Francisco era ahora
una imagen de santo
en andas hacia agosto.

San Nicolás y el Niño Alcalde
con sus alféreces y allis de fin de año.
un Tinkunaco, el calor, y la fe.

recitado:

Se vio a los mansos cocheros de plaza llevando a la ciudad
por calles que ilustran nuestras glorias de ayer :
Ortiz de Ocampo, Castro Barros, Pelagio Beluna, Bazán y Bustos...
Y al llegar el Pujllay vistiendo el carnaval
de albahaca, harina, un balde de agua y una chuma
no se salvó ni Dios.

Cuando los primeros calores parían a diciembre
lo sabían los riojanos porque todo era pesebres
y pacotas de changos cantando villancicos
en sus noches de aloja.

cantado:

La, la, la ...

recitado:

¿Qué zaguán no esperó las serenatas
de don Julio Florencio Chazarreta
del ciego Roberto Paz, Enrique Cárbel
y Nicolás Agüero el "Nogal"?
¿Quién no recuerda a los Peralta Dávila,
el bandoneón de Nicolás Córdoba
al conjunto Llastasumu
y esas manos color tierra de Velárdez?
¿Los Vicentinos
la "Virgen India" de Ñoñolo Albarracín
la riojanísima voz de Antonio Benítez?

¿Quién no cantó una chaya de José Oyola
alguna vez?

cantado:

La, la, la, la...

Y levante la mano
el que en La Rioja su amor
no sintió perfumado
por la flor del azahar...



CHAYA FINAL

cantado:

Famatina es el nombre
de la nieve y el oro
y el Velasco la cumbre
de la piedra mayor
De viñedo y nogal, el oeste
de aceite el norte
Al sur dispara el viento
recorriendo los llanos
montando algarrobal y quebrachal
ganado y pasto.
Espejos de dique y salitral
Desierto y cardonal
Talampaya, el Ande y los camélidos.

Este es el marco
de una historia
heroica y larga
que afianza su dolor.

recitado:

Un atropello más
nos regaló este siglo
ni flechas ni alaridos
tampoco lanzas ni caballos.

Cultura y religión plantan un gancho.
Los poetas se han alzado en canto
Los plásticos arriesgan sus pinturas más allá de la flor y el colibrí.
Escritores, periodistas enarbolan la palabra al tope de la denuncia.
La Iglesia toca campanas en el corazón de los pobres,
y como si esto no bastara
en la frente cansada de los trabajadores
le nacen sindicatos al sudor.
Por eso, el que nos mandaron esta vez,
ordena a las noches
allanar y encarcelar a la ciudad de los naranjos
Como el Chacho hacia Chile, como Varela al Paraguay
algunas cabalgan las aguas del Atlántico
en busca de la madre que nos dio Ramírez de Velazco.
Y los otros, los porfiados en quedarse, o los lerdos en huir,
Sea docente, religioso o político
obrero o artista,
pagan su pecado con ocho años sin sol,
o con la muerte.

Y cuando no... en los llanos, a cientos de puesteros
los obligan a entregar sus tierras
Y en Chamical, y en Punta de los Llanos
desnucado está Dios.

Y aquélla ciudad de todos los azahares
Entona ahora un canto fabril con ritmo al este
Tiene varios naranjales menos
Y hay unos cuántos edificios más.
Y una esperanza por así decir
No traicionemos el pasado,
fue de lucha, mas también fue de amor
He aquí el vino, ¡bebamos que lo dan nuestros lagares!
Y he aquí el canto, ¡nuestro canto! ¡Cantemos!

cantado:

Este es el rostro de una historia
heroica y larga
que afianza su dolor.
Rostro de un pueblo
de muchos pueblos
que en toda América
levantan su canción.
que en toda América
levantan su canción.

 


Cantata Riojana

Buenos Aires - 1985

música de Ramón Navarro
poesía de Héctor David Gatica
glosas de Ariel Ferraro
artes de tapa de Miguel Angel Guzmán y Pedro Molina

intérpretes:

Ramón Navarro
Chito Zeballos
Pancho Cabral
Rioja Trío
Ramón Navarro (h)
Colacho Brizuela
Luis Chazarreta

arreglos, dirección y ejecución de los instrumentos:

Ramón Navarro (h)
Luis Chazarreta
Colacho Brizuela
Mario Nadal
Peteco Carabajal
Raúl Carnota
Richard Montilla
Hugo Casas

*

(agradecemos la valiosa ayuda en la transcripción y revisión, a Teresa Álvarez)

 

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