.Crónica de Hombres Libres


JULIÁN MURGUÍA (Martín Ardúa)

1972


1 - INTRODUCCIÓN


cantado:

Yo soy de un pago 'e varones,
yo soy de un pago 'e varones
modelado en rebeldía
desde los primeros días
de los fuertes españoles
cuando criollos nubarrones
retomados Dios había
relampaguearon de día
en embestidas salvajes
que arrugaron el paisaje
en cerros y serranías.

recitado:

Tierra de hombres valientes
que se supieron jugar
pa' que aquí se aquerenciara
por siempre la libertad.

Tierra que plantó sus bravos
como palenques humanos,
tierra que se hizo con sangre
de hombres libres
y tiranos.

Hoy vamos a cantarles a esos hombres,
los grandes, los medianos y los chicos
que enjugándose la vida por la patria,
alcanzaron la grandeza por sí mismos.

cantado:

Hombres guapos de mi tierra,
hombres guapos de mi tierra
puebleros y gauchos crudos
Orientales corajudos
y hombres libres de una pieza
que mostraron su entereza
cuando el peligro fue serio
peliando con cualquier medio
pa' defender sus valores
combatiendo a dictadores
y enfrentando a los imperios.

recitado:

Hombres grandes,
hombres chicos,
hombres puros, grandes hombres
Orientales conocidos
y Orientales sin renombre.
Hombres grandes que supieron,
hombres chicos que intuyeron,
hombres grandes que ganaron
y hombres grandes que perdieron.

Y le damos comienzo a nuestra historia
en el 1825
porque antes fueron tantos nuestros hombres
los que al jefe siguieron con ahínco,
que cantarles a todos, sería largo,
cantarle a unos pocos sería injusto,
que fueron todos bravos,
que no es poco,
que eran todos iguales,
que ya es mucho.



2 - LA CRUZADA

cantado:

Hace cinco años, vidalita
que son años negros
el jefe exilado, vidalita
nos manda al imperio.

recitado:

Son cinco años que muestran las fisuras en la gente.
Orientales que complotan
y Orientales que se venden.
En el cielo de la patria
trazan sus círculos negros
los cuervos que están campeando
la carroña del imperio.

Más por suerte hay hombres puros
hay hombres de Cerno entero
que no los pudre el halago
ni los ablanda el dinero.
La libertad encadenada
deja de sentir temores.

Por la oscuridad del río
viene gente en dos lanchones.

cantado:

Al borde de la Playa de la Agraciada
bajan de las lanchas de madrugada
despliegan la bandera
"Libertad o muerte",
dispuestos a jugarse
la misma suerte.

Un bramido de toros
rasga el otoño
cuando todos contestan:
- sí, Juan Antonio - .

A la huella, a la huella
y aquí termina
el apodo bayano de Cisplatina
laralay lara layla...
el apodo bayano de Cisplatina.

recitado:

Treinta y tres Orientales
treinta y tres hombres
que juntaron el coraje de la tierra
que preñaron a la gloria de heroísmo
para hacerla parir, la patria nueva.

cantado:

Monten pronto a caballo
marchen ligero
a correr a punchazos a los brasileros.
A medida que pasan
gauchos los siguen,
al frente Lavalleja y Manuel Oribe
y así en la piedra alta
de la Florida
declaran la provincia
libre y unida.

A la huella, a la huella
y aquí termina
el apodo bayano de Cisplatina
laralay lara layla...
el apodo bayano de Cisplatina.

recitado:

Los llanos de Sarandí
nacen de pronto a la historia
por una carga furiosa
que va redoblando a gloria

que han tendido los gauchos
y adelantado los corvos
que parece que viniera
una carga de unicornios.

Adelante Lavalleja,
lleva la muerte en ancadas
y la muerte también lleva
la carabina a la espalda.

cantado:

A la huella, a la huella
así termina
el apodo bayano de Cisplatina.



3 - GATO FEDERAL

recitado:

Y aparecen otra vez
nuestros viejos conocidos
esta vez embajadores
sólo han cambiado el vestido.

Negocian con el imperio
aquél, de Pedro primero,
negocian con Orientales
negocian con los porteños.

Y a esa media red de tierra
que cuelga al final de América
le dan un tajo en la pulpa
pa' churrasco de Inglaterra.

cantado:

Y así vinimos a ser
un país independiente,
una cuñita entre troncos,
poca tierra y poca gente.

recitado:

Hay un breve periodo tranquilo
y otra vez aparecen extranjeros
que no quieren esta tierra pa' otra cosa
que una estancita de los europeos.

Y encuentran que hay cosas que molestan
que no están en los planes del imperio:
que haya un federal en Buenos Aires
y tenga un federal Montevideo.

Que pueda resurgir con nuevos bríos
las ideas que sembrara el viejo Artigas
de hacer un sólo pueblo de estos pueblos
y una nación de América Latina.

Y aparecen las fuerzas imperiales,
Garibaldi, italianos y franceses
apoyados en Cipayos Orientales,
lacayos viejos de los portugueses.

La libertad encadenada
deja de sentir temor
Oribe le pide a Rosas
ayuda ante el invasor.

cantado:

Pronto que salga un chasque
con este parte a don Juan Manuel,
pronto que salga un chasque
con este parte a don Juan Manuel,
que sea don Justo se nos dio vuelta
y a los Farrapos tiene con él.

Que junto con los Farrapos
están los franceses esperándome.

Y los ingleses muy zalameros
se hacen amigos también você

Cuente que en Montevideo
ya no se habla casi español,
cuente que en Montevideo
ya no se habla casi español,
es puro gringo alquilao
y vamos a darle un revolcón.

La Piedra Alta La Florida
escucho el grito: ¡Federación!

Hoy los salvajes con los doctores
andan buscando la intervención.

Que venga que a mis paisanos
desde muy lejos va a conocer,
que venga que a mis paisanos
desde muy lejos va a conocer,
llevan la misma divisa
que allá en Las Piedras
supo vencer.

Divisa blanca al sombrero
primer emblema del Oriental.

El jefe Artigas usó primero
antes que hiciera La Federal.



4 - PAYSANDÚ

recitado:

Cuando la paz se firmó
dicen los historiadores
que se hizo sin vencidos
ni tampoco vencedores.

Pero sí que hubo un vencido
aunque sólo fue la patria
y un mal que va para todos
por ser común, ya no daría.

Pues para obtener favores
los Cipayos meritorios
regalaron al Brasil
¡La mitad del territorio!

Pero había que asegurar
el tenerlos por amigos,
pronto podrían precisar
volver a ser socorridos.

Y así en el sesenta y tres,
otra vez a las andadas,
bajo la doble blasfemia
de invocar a Dios y Patria.

cantado:

Ya nos rodiaron la plaza,
ya nos están bombardeando,
llegaron los brasileros
que se ha traído Venancio
han subido por el río
los barcos a cañonearnos
y por tierra nos rodean
colorados y bayanos.

El General está firme
y con él, todo el gauchaje
estamos faltos de todo
pero nos sobra el coraje
vamos a hacer la pata ancha
mientras nos quede resuello.

Iban a sudar un rato
antes de entrar a degüello.

Iban pasando los días
iban cayendo las casas
y ese tronar de cañones
y ese llover de metrallas.

Y la gente que no duerme
y la munición escasa
y la muerte que no llega
y la vida, y la vida
que no pasa.

Ya se rindió Paysandú
ya no queda un muro entero
ya se rindió Paysandú
y entraron los brasileros,

que los cuerpos ya no pueden
con el peso de las almas
y el coraje se estremece
al ver la bandera blanca.

Ya se entregó el General
pa' salvar al pueblo entero
ya se entregó el General
pero no a los brasileros

pues fiel a sus sentimientos
firme con sus ideales
va a confiar en sus hermanos
se entregó a los orientales.

Y el pelotón va formando
y redoblan los tambores
y los fusiles apuntan,
apuntan a Leandro Gómez
y retumba la descarga
y muere un pedazo 'e patria
y la sangre se derrama
y es del color, y es del color
de la infamia.

recitado:

Así cayó Leandro Gómez,
el valiente Lucas Píriz,
Azambuya, Emilio Raña
y el Capitán Benavides.

Los muertos de Paysandú
mantienen viva la llama
de todos los que pretenden
una patria soberana.
¡Independencia o muerte!

Así pasó este valiente
a engrosar
la lista de los muertos
por libertad
¡Malditos traidores!
¡Maldita su memoria!
¡Malditos los blasfemos, de la historia!

¡Que mal rayo los parta
por el medio!
¡Malditos los vendidos
al imperio!



5 - EL LANCERO

cantado:

Y llega el año setenta
revolución de Las Lanzas
otra vez hay hombres libres
que se juegan y se plantan
y otra vez en su proclama
los principios traicionados
resuenan como una diana
que va juntando a los gauchos.

recitado:

Talvez no haya personaje
que más simpatía despierte
que aquél Timoteo Aparicio,
gaucho sincero y valiente.

Para él una tacuara
nunca sirvió de picana
como arra y media luna
y va punzeando en las cargas.

cantado:

En un brazo 'e Coronilla
creció una tacuara,
creció una tacuara
pa' luchar por la patria
y vender la vida, venderla cara,
vender la vida, venderla cara.

No se asusten mis gauchos
que yo peleo, que yo peleo
y va viendo picada
la lanza seca de Timoteo,
la lanza seca de Timoteo.

El lancero, el lancero
va chuciando a la historia
el lancero, el lancero
va a caballo en la gloria.

Porque don Timoteo
no es General, es Montonero,
no es General, es Montonero.

Los soldados de línea
le tienen miedo, le tienen miedo
cuando carga el caudillo
yo le disparo, yo no me quedo
yo le disparo, yo no me quedo.

Cuando van a peliar
él va primero, él va primero
porque don Timoteo
no es General, es Montonero,
no es General, es Montonero.

El lancero, el lancero
atropella quien venga
el lancero, el lancero
ya dentró en la leyenda
porque don Timoteo
no es General, es Montonero,
no es General, es Montonero.

Muchos se van como él
la barba larga, la barba larga
y hacen temblar al viento
con el coraje de cada carga,
con el coraje de cada carga.

Él no puede aguantar
mirar la lucha, mirar la lucha
y ya dentra a cargar
la vida es corta, la rabia es mucha,
la vida es corta, la rabia es mucha.

El lancero, el lancero,
va chuciando la historia
el lancero, el lancero
va caballo en la gloria
porque don Timoteo
no es General, es Montonero,
no es General,
es Montonero.



6 - EL TENIENTE ORTIZ

cantado:

Termina el Setenta, vidalita
con el Principismo,
se vienen las botas, vidalita
y el militarismo.

recitado:

La Barca Puig, se van
los patriotas orientales
se acaban las libertades
y vienen los militares.

El primero fue Latorre,
dictador y Coronel,
le abrió la puerta al progreso
y al capitalismo inglés.

cantado:

Pero el ser tirano, vidalita
de nada le vale
que los hombres libres, vidalita
son ingobernables.

recitado:

Emigra Latorre y viene Santos,
General de brillantes entorchados,
sátrapa sangriento que consigue
derrotar a los patriotas en Quebracho.

Mas por suerte hay soldados que comprenden
que obediencia no es lo mismo que deber,
el llamado de la patria suena fuerte
y hay un Teniente que sabe responder.

cantado:

Quiero ser de acero duro
corazón de plomo puro,
así.
Me pondré de frente al tirano
para darle con mi mano
fin.

Hoy se dice que en un coche
hasta el teatro irá esta noche
a oír,
pero en vez de la Gioconda
va a encontrarse con mi sombra,
así.

Se enfrentó con el tirano
y en la boca fue el disparo,
aquél.
Y otra bala con su nombre
llevaba dispuesta el hombre
para él.

Por Piedras y Treinta y Tres
ningún recuerdo hallaré
de ti.
Pero sí diré a la gente
aquí se mató el Teniente
por ti.

Descendiente de un valiente
que fue uno de los Treinta
y Tres.
Rescataste su bandera
para hacerle a la leyenda
fiel.

Nunca te hicieron honores
ni redoblaron tambores
por ti.
Que balear a dictadores
no acostumbran los señores
de quepis.

Cuando hagamos nuestra historia
honraremos tu memoria
al fin.

Llamaremos a revista
empezando a pasar lista
así.

Cuando no digas - presente -
y pregunten, ¿y el teniente
Ortiz?

Nos dirán, se fue de casa
con la abarga, con la lanza
y el rocín.

(bis)



7 - HUELLA DEL 96

recitado:

Llega el 96
y otra vez las libertades
andan buscando un campeón
que se juegue por sus pares.

Y Aparicio Saravia
sale al ruedo
y con él, los paisanos ignorados,
jornaleros, peones,
gauchos sueltos.

Los que hicieron la patria,
justamente,
que no pueden estar representados,
que no pueden votar, ni ser oídos,
se van a hacer escuchar.

Pólvora y lanza,
por su propio destino
y por la patria.

Hay gente que no quiere revolución
pero todos sabemos quienes son.

cantado:

Los que nunca aparecen para peliar
pero enseguida salen a hacer la paz,
yo sé por qué no quieren revoluciones
los gringos que les pagan a esos doctores.

recitado:

Si el gauchaje se alza, no les conviene,
si la vaca se mueve, no hay quien la ordeñe,
pero Aparicio sabe mandar varones
y no van a envolverlo los Pelucones.

cantado:

Les dicen que no hay plata para la guerra
y les tiran los títulos de sus tierras,
y al final se dan cuenta esos patricios,
que el gauchaje no es de esos, es de Aparicio.



8 - LA LANZA ROTA

recitado:

1897, y otra vez revolución,
en sus pagos 'e Cerro Largo
se produce un encontrón.

Bajo el humo 'e la descarga
es una furia desatada,
va dejando el campo overo
con la sangre derramada.

Para muchos se hace noche
cuando aún es pleno día,
con los rémington calientes
y con las lanzas bien frías.

Cuando amanece otro día
el campo está despoblado,
ya no hay humo de descargas,
no hay gritos desencajados.

Hay un silencio de tumba
que envuelve todo el paraje
y sólo una lanza rota
le hace mojón al coraje.

Y se oye un aire de huella,
lleno de dolor y rabia,
cantando que en Arbolito
cayó Chiquito Saravia.

cantado:

Ajusten bien las lanzas
en las tacuaras,
después que empiece el baile
no hay reculada.

Vallando agachados
como perdiz,
a ver con cuantos hombres
viene Muniz.

Y cambien de caballo
de madrugada
pa' tener tingo fresco
pa' la tropada.

A la huella, a la huella
coraje y lanza,
y envueltas en el sombrero
divisas blancas.

A pesar del coraje
con que se arrojan
ya poco van ganado
divisas rojas.

El lancero que ve
todo perdido
pega el grito: ¡A la carga!
y sale tendido.

Sin mirar quién lo sigue
por Arbolito,
cargando contra las balas
cayó Chiquito.

A la huella, a la huella
coraje y lanza,
y envueltos en el silencio
divisas blancas.



9 - DE PONCHO BLANCO

recitado:

1904,
otra vez el pueblo armado,
el Pacto de la Cruz
fue traicionado.

De todos lados, hombres
se ven llegar,
que van diciendo:
-¡Presente, mi General!-.

Pero el fin de una era
está arribando,
no habrá más General
que Poncho Blanco.

Una batalla perdida
la ganó una sóla bala

Una batalla ganada
la perdimos por un tiro

Dios maldiga la memoria
del que apretó ese gatillo

Malhaya del mal nacido
que nos dejó sin caudillo

¿Pa' donde vamos a rumbiar
si no tenemos baqueano?

¿Pa' donde vamos a dir
si no tenemos destino?

Será mejor desbandarse
que ya no hay nada que hacer,
porque el alma del gauchaje
se ha quedao en Masoller.

cantado:

Yo ya no tengo caudillo
no tengo por quien peliar
pa' qué quiero la divisa
si se murió el General.
Mi pena la lleva el viento
y rebota en las quebradas
y el eco quiere decirme
que ya no me queda nada.

Se ha secao el manantial
han hocicao los baguales
no vuela el águila blanca
se han callado los zorzales.

Aparicio, Aparicio,
te estoy buscando
dónde estás General,
de poncho blanco,
andarás por el cielo
naides lo dude.
Tu alma se ha vuelto sol,
tu poncho nube.

La bala que te pegó
a todos nos mató algo,
yo sólo quedé con fuerzas
pa' volver a Cerro Largo.

Crucé nadando el Río Negro
para seguir rumbo a Melo,
ya no había rastros del puente
que construyó don Carmelo.

Para sentir tu coraje
me vine a Tupambaé
y pa' tenerte más cerca
me largo pa'l Cordobés.

Aparicio, Aparicio,
te estoy buscando.
¿Dónde estás General?,
de poncho blanco.

Andarás por el cielo
naides lo dude,
tu alma se ha vuelto sol,
tu poncho nube.



10 - BALTAZAR BRUM

recitado:

En 1933 de nuevo
intereses extraños a esta tierra
encadenan otra vez las libertades
y ponen de dictador a Gabriel Terra.

La afrenta que el perjuro
hizo a la patria,
encontró a todos
con conciencias muertas.

Sólo Baltazar Brum
tuvo coraje,
sólo Baltazar Brum
tuvo vergüenza.

cantado:

Allí están, son esos pocos
don Baltazar,
cuatro o cinco lo acompañan.

Y ya se van en la puerta, vidalita
casi toda la mañana.

Coraje de un hombre solo,
son Baltazar,
porque él sólo se ha plantado
la camisa abierta al pecho, vidalita
y un revolver en la mano.

declamado:

¿Dónde están Coroneles y Generales?
¿Dónde está ese partido que me eligió?
¿Dónde están, ciudadanos montevideanos?

cantado:

¿Dónde están oficiales de la nación?

Aparecen a prenderlo, vidalita
y a balazos les contesta.
Pues la vida loca importa,
don Baltazar,
otra cosa es lo que cuenta.

Soledad de un hombre solo,
don Baltazar,
solo en la calle desierta,
la patria está junto a él, vidalita,
haciendo guardia en la puerta.

declamado:

¿Dónde están los soldados que no aparecen?
¿Dónde está todo el pueblo que me eligió?
¿Dónde están Generales y Coroneles?

cantado:

¿Dónde están oficiales de la nación?

recitado:

El treinta y uno de marzo
se va estirando en la tarde
y se hace larga la sombra
del hombre solo, que aguarda.

A las cuatro de la tarde
cruza el centro de la calle.
La camisa abierta al pecho
y el pecho abierto a la patria.

A las cuatro de la tarde
se escucha un tiro en la calle
y se hace noche de pronto
con un sudario de espanto.

cantado:

A las cuatro de la tarde, vidalita,
se fue doblando, doblando.
Para irse erguido por siempre
don Baltazar,
a las cuatro de la tarde.

La ciudad parecía muerta, vidalita,
el pueblo no se asomó
y estaban los uniformes,
don Baltazar,
saludando al dictador.



11 - EL GUERRILLERO

recitado:

Un viejo heroico de mil combates,
el guerrillero se alza de nuevo
y a su llamado
se juntan blancos y colorados
que ya la lucha no es de partidos,
tras el tirano hay extranjeros,
viejos problemas,
nuevos imperios;
y eso lo advierte, pese a sus años,
el guerrillero.

El siglo veinte mira asombrado
y el viejo Cronos rejuvenece
cuando aparecen,
por las Cuchillas de Cerro Largo,
quinientos hombres en montonera.

Son los valientes, son de mi tierra
y los aviones los sobrevuelan
y ellos abajo, pincha y espuela,
divisas blancas y coloradas,
algunos winchesters y pocas balas.

Son ellos solos,
porque han fallado
los militares apalabrados,
y como siempre, son ciudadanos
los que se enfrentan a los tiranos.

Pero no importa,
¿quién tiene miedo?,
llevando al frente, al guerrillero.

cantado:

Un coraje legendario
que hace cobardes a los leones,
sangre heroica de caudillos
y de hidalgos españoles.

La libertad encadenada
deja de sentir temor
por el Monte de las Palmas
viene Basilio Muñoz.

Se alzan contra Varela los orientales
los que no llevan lanza, llevan puñales;
y yo me voy, atándome al sombrero
la tricolor.

Los esquiva en Cerro Chato,
rodeado por las partidas
hiela el tranco de su caballo,
se muestra por Las Cuchillas.

La noche se gasta en leguas
como en sus años de mozo,
porque en con rumbo a Durazno
que va el anciano glorioso.

La libertad nos pide más sacrificios
y a peliar por la patria, llama a Aparicio,
con él me voy, llevando la famosa
División Dos.

Cruza a nado una laguna
se enrieda en los ñapindaces,
se tajea en las pajas bravas,
pero no siente ni el hambre.

Nunca pelió con tan pocos,
nunca pelió contra tantos,
nunca tan solo y tan puro,
nunca tan puro y tan grande.

Ahora Terra nos vende
a los de afuera
a peliar por la patria
vieja osamenta.

¡Vamos varones!
A enfrentarnos con lanzas
a los aviones.

La libertad encadenada
deja de sentir temor
por el Monte de Las Palmas
viene Basilio Muñoz,

por la historia y por la gloria,
viene Basilio Muñoz.




Crónica de Hombres Libres

Tabaré Etcheverry - Alberto Candeau
Montevideo - reed. 1997


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